Colores para el salón

Colores para el salón

El color tiene un poder transformador inimaginable. Con tan solo cambiar el color de las paredes podemos renovar los suelos, techos, muebles o accesorios, y dar vida a un nuevo paisaje dentro de nuestro hogar. Las perspectivas de la arquitectura y las sensaciones de los espacios también se transforman, pero no siempre de la manera en que soñamos.

Los salones son los espacios que más exponen nuestra identidad, nuestros gustos y preferencias. Ahí es donde recibimos las visitas de familiares, amigos y desconocidos, que a menudo nos someten a un escrutinio implacable. Pero el temor a fallar o a no ser reconocidos no debe ser nunca el motivo de salones monocromáticos sin vida, más aún cuando existe tanta riqueza cromática para explorar en estos espacios.

En este artículo te brindamos algunos consejos muy buenos que te ayudarán a elegir los colores que le darán vida a tu salón, según tres de las perspectivas que más se tienen en cuenta: el estilo decorativo, la arquitectura y las sensaciones que transmiten.

Eligiendo los colores según el estilo

Es común que cada estilo decorativo privilegie una paleta específica de colores. Este es un factor importante a considerar si se está repintando un salón en el que existe un predominio evidente de un estilo y se desea mantener la consistencia con lo que este promulga. Esto además ocurre de manera frecuente, a menos que te hayas mudado recientemente y solo tengas las paredes en blanco.

Veamos cuáles son los colores que coexisten en los principales estilos o tendencias decorativas modernas.

Minimalismo: El blanco es el color predominante de este estilo, seguido del negro y otros tonos neutros como los grises, cremas, arena y marfil.

Nórdico o escandinavo: Esta tendencia también favorece al blanco y al arena. Se introducen algunas notas de color en textiles y accesorios a través de los tonos pastel o nude.

Clásico: El clásico se decanta por los tonos claros como el beige, crema, amarillos, grises y verdes. En ocasiones también se recurre a colores fuertes de rojo, magenta y verde.

Rústico: En las casas de ambiente rústico los colores se asocian con los materiales naturales. Son comunes las gamas de verde, tierra, marrones, naranjas, grises, el beige y el ocre.

Pop-Revival: Este estilo potencia la energía y el dinamismo con un empleo desmedido del color, donde los tonos flúor son más que apreciados.

Vintage: También revive las tendencias del pasado pero el color no está fuertemente determinado como en otros estilos, sino que responde a los que posean los objetos reciclados. Es común encontrar sobre todo tonos apagados.

Eligiendo los colores según la arquitectura

Independientemente de los colores que mejor definan al estilo decorativo de tu salón, para que estos funcionen debes adaptarlos a las características estructurales que este posee (metros, altura, distribución).

Si existe alguna pared o estructura que se quiera acentuar, o se desea realizar una división espacial, se debe recurrir entonces a las tonalidades oscuras. Los colores más claros, por el contrario, hacen que las paredes desaparezcan y apenas resalten.

Si se trata de un salón pequeño deberás utilizar las tonalidades claras, sobre todo en las grandes superficies como paredes, techos y mobiliario pesado. De esta manera se favorece la sensación de ampliación de sus proporciones visuales. Los matices más intensos se pueden introducir, pero solo en los accesorios o textiles.

Los salones muy amplios con poco mobiliario pueden resultar desangelados y vacíos. Para disminuir esta sensación de amplitud se recomienda utilizar el mismo tono en dos paredes enfrentadas. Con esta fórmula los muros parecen unirse, dando mayor percepción de arropo y calidez.

Los colores también pueden ayudar a aumentar la distancia visual entre el suelo y el techo, cuando este es demasiado bajo. Para ello se recomienda pintar el techo y las paredes en un mismo tono, de manera que se propicie la continuidad espacial.

Eligiendo los colores según las sensaciones que transmiten

Otro buen recurso para elegir los colores de un salón y no dejarse agobiar por la amplia gama de tonos disponibles, es centrarse en la atmósfera que se desea lograr. Cada color transmite una sensación diferente, así que la elección de la paleta cromática va a depender de los sentimientos, imágenes o recuerdos que se deseen evocar en esta estancia.

Teniendo en cuenta este criterio primero vas a visualizar el ambiente que anhelas y luego vas a elegir los colores según sus beneficios.

Si se desea un salón impersonal, sereno, que no refleje demasiadas emociones, entonces se deberá recurrir a las tonalidades neutras como el blanco, el gris o el beige. Pero debes tener cuidado porque contrario a la creencia popular que existe de que estos tonos son bazas seguras para triunfar en una decoración, estos pueden llegar a ser los más difíciles de todos. Esto se debe a que estas tonalidades no ambientan en absoluto, solo realzan lo existente, por lo que se debe incluir mobiliario y accesorios de impacto.

Los colores cálidos son otros de los más valorados para los salones, ya que con ellos se consiguen ambientes acogedores, envolventes y que favorecen un clima de comunicación. Aquí encontramos desde los tonos rojos a los amarillos, incluyendo todas sus gamas intermedias. A pesar de sus beneficios estos tonos pueden resultar demasiado agobiantes, por lo que evita los demasiado intensos. Si te gusta la intensidad en las paredes de tu salón, puedes buscar el equilibrio con los accesorios y textiles.

Los colores cálidos en sus variantes más suaves (crema, tierra, arena, etc) son de los más apropiados si te identificas con esta gama.

Los colores fríos comprenden varias escalas de colores que también puedes considerar en la decoración de un salón. Entre estos colores se encuentran los diferentes azules, verdes o púrpuras, que resultan ideales para transmitir tranquilidad y sensaciones similares a las que se consiguen al aire libre.

Las tonalidades pastel nos traen propuestas cromáticas muy interesantes para los salones. La sensación de suavidad de estos tonos resulta ideal para crear un clima romántico e ingenuo en cualquier espacio.

Y por último queremos recordarte que ningún color funciona en solitario. Todas estas sensaciones se pueden multiplicar o contrarrestar en su interacción con los demás colores, así que para crear un salón armónico debes valorar todo el conjunto cromático.

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